Termina una concesión y peligran 2.000 empleos

La continuidad del Casino Flotante de Puerto Madero es un misterio; La concesión vence en 2019 y la Ciudad de Buenos Aires, por un impedimento legal, no puede llamar a otra compulsa; Crece el temor por despidos

En momentos en que se discute la continuidad del Casino Flotante de Puerto Madero -la concesión vence en 2019 y la Ciudad por un impedimento legal no puede llamar a otra compulsa- trabajadores de esa sala de juegos se concentraron en la Dársena Sur para reclamar la reapertura de paritarias.

Tras su intervención, el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) se movilizó a las instalaciones del Casino Buenos Aires, ubicado sobre Elvira Rawson de Dellepiane en Dársena Sur, para reclamar por la reapertura de paritarias ante la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.

“No podemos quedarnos de brazos cruzados ante la intransigencia empresarial porque está en juego el poder adquisitivo de los afiliados. El avance de la inflación durante este año nos obliga a reclamar por lo que nos corresponde’, señaló Raúl Durdos, titular del gremio.

Termina la concesión
El Casino de Puerto Madero es propiedad en un 50% de la española Cirsa, en un 25% de Inverclub (del empresario kirchnerista Cristóbal López, detenido en un penal de Ezeiza por defraudación al fisco), y en un 25% del Hipódromo de Palermo, del empresario Federico Achával. El problema es que la concesión finaliza el año próximo y la Constitución porteña prohíbe otorgar concesiones al juego. Así, están en riesgo la continuidad de 2000 puestos de trabajo y un apetecible ingreso que perciben las arcas porteñas, que este año alcanzaría los $1000 millones.

Es que el año pasado Mauricio Macri publicó un decreto por el que aumentó el canon para la sala de juegos y llevó el tributo del 20 al 30 por ciento. Y, en paralelo, ordenó la liquidación de Lotería Nacional -que había extendido a fines de los ‘90 el permiso original para la sala de juegos flotante-, que ya estaría por finalizar.

“Ya se están llevando todas las cajas con los juicios al Ministerio de Desarrollo Social y lo de deuda consolidada a Hacienda”, informó ayer una fuente gubernamental porteña consultada.

El proceso fue coordinado por Fabián “Pepin” Rodríguez Simón, parlamentario del Mercosur y cerebro legal de Macri, que asesoró en la arquitectura legal del traspaso.

En este marco, Horacio Rodríguez Larreta decidió la creación de Lotería de la Ciudad de Buenos Aires Sociedad del Estado, que absorbió casi todas las competencias del organismo nacional. No todas porque, por ejemplo, ha quedado vacante el control de los concursos de interés público.

Difícil misión
También Desarrollo Social de la Nación deberá buscar una compensación a los ingresos que percibía desde Lotería Nacional. En privado, la ministra Carolina Stanley asegura que buscará que Hacienda le asegure dichos ingresos para 2019. Difícil misión en un contexto de déficit cero y apretón monetario.

“No hay ninguna chance de renovar la concesión ya que fue otorgada por Lotería Nacional antes de la transferencia del juego a la jurisdicción de CABA y el marco normativo es otro e impide hacerlo”, contó ayer a este medio una calificada fuente gubernamental consultada.

Es que, en caso que el Casino de Buenos Aires no continuara con su actual administración, podría llevarse los barcos amarrados en el puerto porteño y los slots de tragamonedas, por caso, propiedad del licenciatario.

Lo que se estudia en la actualidad es que la Ciudad implemente una estatización y comience a administrar el negocio. Pero aún no hay confirmación.

Mientras tanto, la firma realizó una presentación judicial para garantizarse una extensión del contrato, “porque de acuerdo a la ley de la Ciudad no pueden otorgarse concesiones”.

Lo cierto es que ahora los trabajadores de la sala de juegos reclaman una recomposición salarial y la empresa se niega, aduciendo que perdió ingresos “por el aumento de los impuestos”.

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