Un conductor que había sido detenido durante un control de rutina en la ruta tomó la insólita decisión de incendiar su moto luego de que le diese positivo el control de alcoholemia. El vehículo explotó producto de las llamas y el hombre terminó detenido, acusado de daños y resistencia a la autoridad.

El inusual suceso ocurrió este domingo cerca de las 20.50 en la ruta provincial 21, a unos 50 metros del arroyo Frías y cerca de Pueblo Esther, en la provincia de Santa Fe. Allí, un grupo de policías provinciales que realizaban controles de rutina detuvieron a un hombre identificado como José A., de 39 años, que viajaba en moto en dirección hacia Rosario.
En el marco del operativo, los oficiales detectaron que el hombre tenía un fuerte aliento a alcohol, por lo que decidieron hacerle un control de alcoholemia, lo que dio lugar al enojo del conductor.
Según voceros de la policía de Santa Fe citados por La Capital, el personal de Tránsito procedió entonces a realizar la prueba, que dio resultado positivo. Tras ese primer test, los oficiales quisieron hacer una contraprueba. Pero, lejos de cooperar, el hombre reaccionó de un modo inesperado.
«No la quiero, quédense con la moto, yo me voy», habría gritado el conductor de la moto, para luego acercarse al vehículo, al que le arrancó la manguera del paso de nafta y prendió fuego con un encendedor.
Instantes más tarde, el tanque de la motocicleta terminó explotando, producto del combustible, el calor y las llamas.
Tras el incidente, el hombre quedó detenido y fue derivado a la Subcomisaría 15ª de Pueblo Esther, acusado de resistencia a la autoridad y daños.
Otros tres controles con resultado positivo
La detención del motociclista que incendió su vehículo no fue la única con resultado positivo de alcoholemia este fin de semana en Santa Fe. Durante varios operativos que tuvieron lugar entre el domingo y las primeras horas del lunes, Personal de la Dirección General Guardia Provincial se detectaron al menos tres casos más de conductores que circulaban con exceso de alcohol en sangre en las rutas santafesinas.
En uno de los procedimientos, realizado sobre la Ruta Nacional 11, a la altura de la bomba 4 de Circunvalación, agentes de la Unidad Operativa Regional 3 realizaron un test de alcoholemia al conductor de un automóvil, que arrojó 1,02 gramos de alcohol por litro de sangre.
Por otro lado, según consignó el portal Sol Play en la localidad de Tostado, efectivos de la Unidad Operativa Regional 6 realizaron un control en la intersección de las rutas Provincial 2 y Nacional 95 en el que un camionero también dio positivo al control, que arrojó un resultado de 0,13 g/l.
Finalmente, durante un tercer procedimiento, realizado en la Ruta Provincial 98, también en Tostado, otro camionero se negó a presentar la documentación correspondiente y a realizar el test de alcoholemia. Según la versión policial, el hombre también habría intentado ofrecer dinero para evitar pasar por los controles y, ante la negativa de los agentes, se dio a la fuga. Fue detenido poco más de dos kilómetros más adelante y, cuando le realizaron el test correspondiente, descubrieron que manejaba con 1,83 gramos de alcohol por litro de sangre.