A dos días de las elecciones legislativas de Estados Unidos, un sondeo nacional de NBC News registró una ventaja de siete puntos para los demócratas en la preferencia por el control del Congreso: 52% frente a 45% para los republicanos, con 3% de indecisos. La encuesta se realizó entre el miércoles y el viernes sobre 1.000 votantes registrados y tiene un margen de error de 3,1 puntos. El resultado nacional expresa una tendencia, pero la disputa por las bancas se define en cada estado.

El relevamiento también midió un 60% de desaprobación del presidente Donald Trump y un 40% de aprobación. Además, el 64% de los consultados consideró que el mandatario no respondió a sus expectativas y el 70% evaluó que el país va por un rumbo equivocado. La economía y el costo de vida aparecen entre las principales inquietudes: casi tres de cada cuatro participantes expresaron insatisfacción con la situación económica.
Trump tenía previsto cerrar su campaña con actos en Iowa y Kansas, dos estados tradicionalmente republicanos donde varias contiendas son reñidas. En Iowa, la disputa por tres de los cuatro distritos de la Cámara de Representantes y la gobernación se presentaba ajustada, al igual que una carrera por una banca en el Senado. En Kansas, el senador republicano Roger Marshall enfrentaba al demócrata Adam Hamilton. Las encuestas citadas por los medios señalaban que los republicanos podían perder la Cámara baja y que los demócratas también tenían posibilidades de disputar el control del Senado.
La elección se sigue con atención desde Argentina por la cercanía entre Trump y Javier Milei. Especialistas consultados por Clarín estimaron que una derrota republicana podría achicar el margen de maniobra argentino y abrir la puerta a un mayor escrutinio legislativo de acuerdos e iniciativas de Washington. Entre los asuntos que, según esos análisis, podrían ser investigados está el paquete financiero de US$20.000 millones para el país. Michael Shifter, ex presidente del Inter-American Dialogue, sostuvo que, aun con un Congreso opositor, Trump mantendría amplias facultades en política exterior y que la orientación general del vínculo probablemente no cambiaría mucho.
Otros analistas también plantearon que una mayoría demócrata podría exigir más transparencia y generar trabas presupuestarias, pero no necesariamente modificar la política estadounidense hacia la región. Kezia McKeague, especialista en la relación entre ambos países, consideró que la relación bilateral depende en gran medida del Poder Ejecutivo, con capacidad de decisión en comercio y política exterior. Benjamín Gedan, del Stimson Center, advirtió que el mayor costo para Buenos Aires podría venir de investigaciones sobre el apoyo financiero y de un clima político menos favorable a una relación tan estrecha entre los dos presidentes.