PÓNTELA, PÓNSELA!!! … a la Vacuna

Por Alfredo Cieres

La ecuación no debe ser para nada simple de poner en práctica, pero al menos, hay que tener la convicción de que las medidas que se tomen deben ser en el sentido de preservar, cuidar y mantener en el mejor de los estados a quienes viven en cada rincón del planeta.

El covid-19, el coronavirus o la Pandemia, ha desnudado la incapacidad de todo dirigente en lograr un equilibrio entre lo sanitario y lo económico. Los ensayos han sido interesantes en todos los continentes y por más búsqueda que se haga o tratados se enuncien, siempre se termina en el alcohol en gel, el barbijo, el distanciamiento y la mentada reducción de la circulación.

El compromiso de cada uno, será y es la clave para el éxito de la cosa; los detractores enunciaran teorías conspirativas y hablaran de “quieren silenciarnos, tenernos guardados, etc” y otras sandeces parecidas, lo que demuestra su incapacidad de poder levantar la cabeza y ver un poco más allá de lo que no solo le permite su vista, sino de entender de manera práctica y sin influencia lo que es una tragedia. Los que le hacen frente al mal, al virus, a la propagación de la cosa, lo hacen con los temores típicos y son lo que se harían inocular con cualquier porquería con tal de estar a favor y en contra de aquello que no van con ellos y sus razones.

Un especie degradada, maleable y vulnerable se multiplica más que cualquier cosa en el planeta; hacen que el mundo sea más pesado cada día y es el combustible de aquellos que al verlos desnudos, sin defensa alguna contra lo limitado de sus capacidades y porque no decir, de sus ignorancias, sean fácilmente direccionados hacia uno u otro lado en beneficio de aquellos que mejor saben soplar y torcer la dirección de la veleta. “Es para allá” les dicen…y para allá van… hasta que sopla otro. Algunos por convicciones no vuelven y otros por convicciones toman el nuevo rumbo; algo tan buscado, mostrado, de lo que orgullosamente muchos hablan tener, defender y sostener, no puede estar tan devaluado… me refiero a las convicciones. –

La disputa verbal a cerca de la conveniencia o no de la vacuna -sin importar su origen- más allá de lo que los sanitaristas y especialistas digan te llevan a preguntar: “si crees que te va hacer bien… ponétela”; “si no crees que te va a hacer bien… no te la pongas” y listo… para que tanta discusión; Aunque esto, no es una cuestión de Fe -creer o no creer-
Ahora bien, nuestro país, lidera el ranking -por robo- de aquellos que discuten y toman posturas anti y a favor de la vacuna, mientras el mundo piensa en planificación, logística, reactivación, estrategias, acciones post pandemia, para cuando ya estén inoculados.
Mientras se cierra la cosa de 23 a 06 de la mañana para evitar mayor circulación de la que hay -y males mayores- otros están tratando de hacer lo imposible para adelantar sus vacaciones y poder “rajarse” antes que la restricción sea para toda la jornada, como si el hecho de las horas nocturnas “en veda” no afectase a las otras 17 horas de locura en los ríos y las playas, en las colas del bondi, el super, el banco y las peatonales.

Hay que inocular al 60 por ciento de la población para cortar la propagación del virus, pero se van a quedar cortos sin controles y con solo decirles por los Medios “Seamos Responsables!” a quien corresponda.
Sin control y con mayor circulación, la propagación del virus va más rápido que la inoculación, lo que hace variar los porcentajes de gente a vacunar para “cortarlo”. Varios países ya están pensando y cerrar todo (algunos ya lo hacen) por 15 día, vacunar a los que se debe y luego comenzar a salir paulatinamente, sino, cual es el sentido de vacunar, sino no podes cortar la circulación.

Foto Grafica: Aemuax

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