“Álvarez sabe lo que está pasando”. Con esa frase, el tribunal descartó todos los pedidos de nulidad y recusación de la defensa de Cristian Gabriel “Pity” Álvarez Congiú, de 54 años, y resolvió continuar con el juicio en el que es el único acusado por el crimen de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz, de 36, ocurrido el 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano.

La decisión se conoció en la audiencia número 13 del debate, a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N° 29, presidido por Gustavo Goerner e integrado por Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro.
Los abogados Javier Baños y Sebastián Queijeiro habían presentado un escrito urgente en el que volvían a pedir la nulidad del juicio y del dictamen del Cuerpo Médico Forense (CMF), que determinó que el músico está en condiciones de comprender por qué se lo juzga. Entre otras críticas, sostuvieron que el informe se redactó antes de discutirlo con sus peritos y que no se tuvieron en cuenta los reportes de dos instituciones psiquiátricas que lo consideran peligroso para sí y para terceros. “Esta pericia es completamente nula. Causa indefensión en nuestro cliente”, afirmó Baños.
La defensa también presentó un nuevo informe de Solar Colonial, la clínica de salud mental de Castelar donde está internado el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados. Allí se desaconseja “en forma rotunda” que participe de audiencias, interrogatorios o traslados mientras dure su internación. Baños relató además que, el día de la pericia, Álvarez orinó en un cesto de basura e intentó tomar un yogur de la heladera de los empleados.
Fabián Améndola, abogado de la querella que representa a la expareja de Díaz, rechazó los pedidos: “La pericia es nueva, está zanjada la cuestión de la posibilidad del imputado de estar en el juicio”.
El fiscal general Sandro Abraldes fue igual de contundente. Recordó que el CMF concluyó que el acusado tiene sus funciones psíquicas compensadas y que no hubo cambios respecto del estudio de febrero, previo al inicio del juicio. “Nadie niega que Álvarez tenga un problema de salud, lo que niega es que la defensa busca disfrazar para suspender este juicio. Que necesite tratamiento no significa que pueda entender lo que sucede y pueda ejercer su defensa”, sostuvo. Y agregó: “Obstruir el juicio no es defenderlo”.
Finalmente, el juez Goerner respondió punto por punto. “A nadie beneficia este planteo y menos a Álvarez Congiú”, dijo, y se preguntó si anular el debate, cuando solo faltan los testigos de la defensa, lo favorecería. Recordó que la prescripción en estos casos es de 12 años y que el juicio se haría de todos modos en otro momento.
El magistrado también mencionó entrevistas recientes del músico, en una de las cuales contó que le subió la presión al escuchar a los peritos. “Álvarez sabe lo que está pasando. Comprende perfectamente que este juicio se está llevando a cabo y de qué se trata”, concluyó. Sobre el episodio del yogur, ironizó que, de comprobarse, “sería una tentativa de hurto”, lo que provocó risas en la sala.
Con esta resolución, el debate seguirá su curso hasta los alegatos y la sentencia.