Bolsonaro niega responsabilidad en el caos humanitario de Manaos y dijo que hizo “su parte”

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se desentendió hoy de la crisis humanitaria en la norteña ciudad de Manaos por la muerte de pacientes con Covid-19 por falta de oxígeno en los hospitales y afirmó que el Gobierno federal “hizo su parte”, entregando insumos y promoviendo el uso de hidroxicloroquina como tratamiento precoz de la enfermedad.

“Siempre hacemos lo que tenemos que hacer, no? El problema en Manaos…es terrible el problema ahí. Ahora, nosotros hicimos nuestra parte, con recursos medios”, afirmó Bolsonaro a seguidores en la puerta del Palacio de la Alvorada sobre la crisis en la ciudad capital del estado de Amazonas.

Al menos 750 pacientes sin oxígeno están siendo llevados en aviones de la Fuerza Aérea Brasileña a otros estados desde Manaos, que a raíz del colapso de los hospitales por el coronavirus -producto de contagios en las fiestas de fin de año- se quedó sin tubos de oxígeno suficientes, y en la peor crisis de la pandemia.

El presidente defendió la presencia del ministro de Salud, Eduardo Pazuello, en la capital del estado de Amazonas, para la apertura de un hospital de campaña y promover una aplicación gubernamental para que los médicos receten el antipalúdico hidroxicloroquina en el comienzo del tratamiento de pacientes con coronavirus.

“Si no quieren tomar, no tomen; los 200 que se contagiaron en la casa de Gobierno tomaron prematuramente y ninguno fue al hospital. Es como la vacuna, sería irresponsable que sea obligatoria si es autorizada en uso de emergencia”, dijo Bolsonaro del antipalúdico, desaconsejado para el coronavirus por la Organización Mundial de la Salud.

El exalcalde de Manaos Arthur Virgilio Neto denunció que 28 personas murieron por falta de oxígeno en los hospitales de la capital del estado más grande de Brasil, que limita con Venezuela, Colombia y Perú y pidió el juicio político del gobernador Wilson Lima, del Partido Social Cristiano, fuerza de la base bolsonarista en el Congreso.

El gobernador Wilson Lima agradeció anoche al canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, por haber entrado en contacto para el envío de tubos de oxígeno que la proveedora multinacional White Martins, que se quedó si stock a gran escala en Manaos, está buscando en las ciudades venezolanas.

La Fiscalía de Manaos acusó al Gobierno federal de ser el responsable último en proveer tubos de oxígeno ya que posee los aviones militares para llevarlos desde otros estados, a raíz de que la ciudad carece de rutas terrestres hacia el sur del país y depende del transporte fluvial por el Río Negro y el Río Solimoes, afluentes del Amazonas.

Escenas de caos, filas para cargar tubos de oxígeno en 11 proveedores y desesperación de las familias se viven en Manaos, uno de los bastiones del bolsonarismo en las elecciones de 2018 y las municipales de 2020

Un portavoz del estatal Fiocruz, centro laboratorial federal, informó que la nueva cepa de coronavirus del Amazonas, encontrada en cuatro turistas japoneses que volvieron a Tokio el 2 de enero, pudo haber causado esta nueva ola de contagios en el norte brasileño.

El Ministerio de Salud, según el sitio UOL, confirmó que una mujer de 29 años se contagió dos veces: una en marzo de 2020 y otra en diciembre, pero esta última con la nueva variante, llamada popularmente “del Amazonas”.

En tanto, Brasil espera enviar un avión desde Recife de la aerolínea privada Azul a Mumbai, en India, para buscar en un laboratorio indio 2 millones de dosis de la vacuna AstraZeneca y sumarlas al plan de inmunización para la próxima semana con otras 6 millones de dosis de la china Coronavac.

La posibilidad de usar ambas vacunas depende de la autorización de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria, que se espera ocurra el domingo.

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